Enemigos íntimos

En la crónica de la humanidad, más longeva y fructífera es la historia de la enemistad que aquella referente a la fraternidad. Esto no admite discusión, y, de hecho, si alguien se atreve a refutárnoslo, que sepa que se está granjeando en el presente blog un par de acérrimos enemigos.

¿Veis qué fácil ha sido demostrarlo? Resulta tan sencillo encender una nota discordante entre dos entes como demostrar una diferencia en torno a los mismos y defender que esa mínima disonancia es motivo de ruptura con el otro ser humano. Es irrelevante cual sea el motivo de discordia, banal o trascendente. Desde el uso de los acentos a la distinción de razas, haciendo absurdas paradas en el credo o en la existencia en la cebolla en la tortilla de patatas: cualquier concepto es susceptible de fabricar enemigos, y puede resultar incluso rentable si un interesado en arrimar el ascua a su sardina decide aprovechar la disimilitud en su propio beneficio. De hecho, desde los albores de la especie y en países de todo el planeta, existen clanes, sociedades, partidos políticos que exclusivamente consiguen adeptos (pero a espuertas) simplemente diciendo que los otros, que vienen a ser los que no les gustan a ellos, son LOS enemigos de todos. Pero, a pesar de la cuña política, esta entrada no va por esos derroteros (y menos mal, porque con tan solo pensar que hemos de volver a votar en España, además de que eso nos haga correr el riesgo de caer atrapados en una mesa electoral, nos ponemos enfermos. Decimos lo de enfermos por si nos libramos de ser mesa por enfermedad, quién sabe…)

La historia de la enemistad se revela realmente prólija tanto en la realidad como en la ficción. Dentro de esta, que es la que preferimos y más si hablamos de literatura, uno de los malos favoritos a nivel global son los marcianos, que hoy en día son más extraterrestres que marcianos porque, claro, no tienen por qué ser de Marte para no ser de la Tierra. Aunque cuando servidores éramos críos, los vocablos extraterrestre y alienígena eran meros comparsas del término marciano, que hacía referencia al visitante del espacio por antonomasia. Sea como fuere, el escritor británico H. G. Wells nos mostró a los marcianos más terribles en La guerra de los mundos, qué maldad la suya, tan malos que saltaron de las páginas para aterrorizar a sus enemigos los humanos a través de las ondas radiofónicas gracias a Orson Welles. A lo que vamos es que hasta los marcianos saben que ser enemigo es más fácil que ser amigo, por lo que, en dicha novela, los seres del espacio optimizaron el tiempo y, conforme llegaron, se pusieron a liquidar adversarios sin dar siquiera los buenos días. Sirva como ejemplo desde la literatura: la sencillez y espontaneidad de las rencillas. Cierto es también que, en dicha novela, los humanos vencen porque los invasores no se lavaban, o algo parecido: tenía que ver con microbios, eso seguro. Que sirva pues como otro ejemplo que nos llega desde la literatura: lavarse es bueno.

Otro paradigma sobre nuestra tesis principal es Estados Unidos: la historia de esta nación no se entiende sin enemigos. Con independencia de donde provengan, de hecho: los nativos americanos ya estaban allí cuando, de repente, arribaron unos enemigos que no se creían los malos. No obstante, con un simple juego de manos y mucha inversión en la industria del celuloide, los enemigos resultaron ser los indios. Más tarde fueron los rusos (soviéticos, se entiende) hasta que concluyó la Guerra Fría, después fue Oriente Medio (bueno, después y antes y durante, en función de la época), y los norcoreanos empiezan a pulsar con fuerza el botón de enemistad en el Séptimo Arte (por citar un ámbito amable, o en el que al menos solo mueren los extras de una película). Entendamos estas líneas como burdo ejemplo de cómo la enemistad puede resultar rentable: que se lo pregunten a Hollywood (por citar un ámbito etc. etc.).

Nos toca introducir el entorno al que queríamos hacer referencia desde el principio: la blogosfera. Mucho más joven que los anteriores contextos mentados, quizá tampoco debamos hablar de enemigos entre las distintas plataformas de bitácoras. No obstante, sí se denotan ostensibles diferencias entre ellas, disfunciones entre las mismas en las que se refleja la disconformidad entre todas ellas. Y la desavenencia entre wordpress y blogger está ahí, y lo sabéis muy bien. Sí, no disimuléis ahora, que nos lo habéis dicho antes en el pasillo. Intentar migrar de una plataforma a otra puede resultar un drama para cualquier bloguero honrado que nunca haya hecho daño a nadie. Puedes desear cambiar de blogspot a wordpress o viceversa, pero perderás a todos tus followers. Sí, puede que algunos te sigan visitando, pero no es lo mismo, ¡qué va! Hay muchos blogueros obligados a mantener dos websites de idéntico contenido, uno en cada plataforma, porque su comunidad no se piensa mover del sitio. ¡Para eso eres tú el que se cambia de chaqueta! Hay mudanzas menos traumáticas que alguno de estos intentos de mover un blog exitoso entre plataformas, y hablamos de mudanzas a barrios chungos como el nuestro.

Nos ha costado cinco párrafos, pero elevar la diferencia entre wordpress y blogger a la categoría de enemistad nos sirve como excusa en el Otro Mundo para racionalizar que LCDOM nunca haya aparecido reseñado en un blog de plataforma rival, porque son el enemigo y, claro, todo ello nos exime de responsabilidad. La culpa no es nuestra, queda demostrado. No obstante, ya no tenemos excusa: LCDOM ha hecho su desembarco en blogspot, ¡que ya era hora de atracar por aquella orilla de la blogosfera! Por ello mismo y a pesar de todo este rollo previo, nos enorgullece encarecidamente presentaros una nueva reseña de Las crónicas del Otro Mundo por obra y gracia a Eurus, en su blog literario Jardines de papel. Ojalá nos sirva para hacer buenas migas con nuestros hermanos blogueros de esa vera del ciberespacio. Empero, lo que va delante va delante, así que tenemos un mensaje que darle a quién nos ha guiado a dicho puerto:

¡Muchísimas gracias!

Jardines de papel

18 comentarios en “Enemigos íntimos

  1. elcieloyelinfierno

    No seamos extremistas. Si no puedes vencer a tu enemigo…únete a el. Llévalo a la derrota y quédate con todo. Un paradigma que no ha dado lugar a otro paradigma, desde el Génesis. ¿No lo crees, así? Un abrazo.

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    1. La verdad es que, en este caso concreto de la blogosfera, ahora que nuestro blog de wordpress ha conseguido que el Otro Mundo pise la orilla de blogspot, nos vendría un poco mal que blogger quebrase ahora. Primero tenemos que conseguir que LCDOM consiga asentamientos en aquella vera, así que, de momento, nos unimos al ‘enemigo’ y le deseamos éxitos a nuestra costa.
      Y si más adelante hay que machacarlos, ¡que cuenten con nuestra hacha!

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  2. Pingback: Enemigos íntimos — Las crónicas del Otro Mundo – El Noticiero de Alvarez Galloso

  3. Ja ja. Pues magnifica revisión sociológico-antropológico(no sé si se puede seguir diciendo solo “antropo”)-histórico-literaria sobre el concepto de la enemistad y el buen rollito, con su parte de internet y unas gotas finales de oportuno y merecido marketing. Uf, después del ladrillo que he soltado estoy exhausto 😓. Y todo ello con vuestro estilo ameno e incomparable. A lo que iba, MUCHAS FELICIDADES por la conquista de un territorio nuevo para LCDOM. Que se vayan preparando en blogspot, esto es solo el comienzo.

    PS(muy larga): jardinesdepapel.com ha resultado ser todo un hallazgo, fresco, serio y de calidad, a pesar de no compartir algunos aspectos de la reseña que nos ocupa, je, je. Atreverse a decir que SOLO algunos pasajes hay que leerlos despacio… ¡anatema! Toda la obra merece ser leída despacio para disfrutarla y paladearla a fondo; y releída, añado. En fin, se lo perdono. Además, los comentarios y por ende los comentaristas, son cultos y educados, de mucho nivel. El blog rezuma amor por la literatura.

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    1. Pues nada, que nos alegramos de que hayas disfrutado de la entrada y nos apuntamos el tanto de haber servido de puente para que hayas topado con otro rinconcito literario de tu agrado, aunque sea en la otra orilla del estrecho de la blogosfera. Lo cierto es que LCDOM no ha encontrado una aceptación apoteósica entre los visitantes de dicha reseña, pero nosotros solo bajaremos los brazos el día que nos los arranquen, así que aún nos queda cuerda para rato.
      ¡Siempre un placer, amigo!

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      1. Como padres de la criatura (y tú lo sabes bien), hemos de considerar que el tipo de lector para LCDOM es cualquiera que tenga ojos (y porque no está publicado en braille, que entonces la audiencia potencial aumentaría).
        Y ya fuera de chanzas, es lógico que LCDOM no le guste a todo el mundo, puesto que aún no se ha escrito ninguna novela que haya logrado tal hito. No bajaremos los brazos (Lobo no lo haría aunque le jodiese, y tampoco nos dejaría hacerlo) y seguiremos intentando tomar blogger. ¡Es lo que toca!

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